No hay nada que comprender -dijo el farolero-. La consigna es la consigna.
El Principito, Cap. XIV

Y es que la consigna llega a funcionar en su momento, y no hay que entender (a veces eso funciona) hay que dejarla ser. Pero si el tiempo empieza a cambiar, si el planeta empieza a girar muy muy rápido, cuando todo pasa tan de prisa, que la consigna deja de tener sentido tenemos varios caminos.
Podemos seguir con la consigna que ya no funciona, aguantarnos; podemos hacer el trabajo un tanto más llevadero, jugar con las reglas para hacerlo posible, caminar de día; pero si lo que queremos es dormir, y las soluciones no nos parecen adecuadas debemos, aunque eso implique riesgo y un giro de 180º, cambiar la consigna.
Aunque la consigna es, a veces es necesario hacerla nuestra consigna y no vivir por la consigna impuesta por otros y a veces, solo a veces, debemos moldearla para que sea un tanto más nuestra.
Pero siempre, la consigna será… aunque intentemos entenderla… siempre será la consigna.







july escribió
muy coquetas las cosas que escribis!!! y mas si son del principito! segui asi que seguro te visito
Edward escribió
Oye me gusta un monton tu comentario del Farolero… ahora te tengo una pregunta que espero respondas… en la actual sociedad quien se parece al farolero… cuando contestes a mi pregunta te contare por que lo pregunto… me interesa mucho… gracias!
Edward escribió
Oye me gusta un monton tu comentario del Farolero… ahora te tengo una pregunta que espero respondas… en la actual sociedad quien se parece al farolero… cuando contestes a mi pregunta te contare por que lo pregunto… me interesa mucho… gracias